Protección Pasiva

pasiva

Protección pasiva contra incendios

Consiste en una serie de elementos constructivos y productos especiales dispuestos para evitar el inicio del fuego (ignifugación de los materiales), evitar que se propague (compartimentación, cerramientos, sellados), evitar que afecte gravemente el edificio (protección estructural) y facilitar la evacuación de las personas (señalización luminiscente) y una actuación segura de los equipos de extinción.

La protección pasiva es un escudo contra el fuego, una vacuna contra el fuego: si se aplica, no se produce, o sólo lo hace a nivel de conato. Sirve para encerrar al fuego, nos da protección segura durante las 24 horas y una protección permanente. Siempre está ahí, sin necesidad de intervención humana. Nunca falla.